Pocas veces nos ocupamos de dar respuesta a hechos rutinarios de nuestras vidas como la acción de caminar, la creación de imágenes en nuestra mente, pensar cómo adelantarnos a algunos hechos, etc.
Sin darnos cuenta, nuestro compañero siempre ha sido el tiempo, del que solo hemos interpretado muy poco, y del que algunas personas han extraído, y nos han vendido la idea de cómo dominarlo. Ante esta conjetura me pregunto: ¿somos capaces de dominar el tiempo?
Desde un principio, los seres humanos han tratado de interpretar el concepto de lo que conocemos como tiempo, relacionando varios ciclos como el día, la noche y las estaciones, y posteriormente con el movimiento, o la aparición de cuerpos celestes. Con la aparición y desarrollo de diversas disciplinas científicas, entre las que se encuentra la física, encontramos lo que llamamos el concepto de tiempo, como una magnitud física que permite ordenar los sucesos en una secuencia, estableciendo un pasado, un presente y un futuro.
Una magnitud física es definida como una cantidad medible de un sistema físico al que se le pueden asignar distintos valores como resultado de una medición o de una relación de medidas; y un sistema físico es un agregado de objetos o entidades materiales entre cuyas partes existe una conexión o interacción. Su característica principal es que tienen una ubicación en el espacio-tiempo.
El espacio-tiempo (según su definición) es un modelo matemático que emplea algún tipo de formalismo para expresar relaciones, proposiciones sustantivas de hechos, variables, parámetros, entidades y relaciones entre variables de las operaciones, para estudiar comportamientos de sistemas complejos ante situaciones difíciles de observar en la realidad.
Un sistema complejo está compuestos por redes de múltiples capas en las que las interacciones y los estados de los elementos que las conforman cambian de forma interdependiente a lo largo del tiempo. Las interacciones, además de generar comportamientos emergentes inesperados, también producen información adicional derivada de la dinámica conjunta de sus componentes, imposible de inferir únicamente a partir de las propiedades individuales de cada elemento.
Resulta bastante complejo tratar de explicar el concepto del tiempo, cuando dentro de su definición encontramos que es una cantidad medible de un sistema físico al que se le pueden asignar distintos valores para ordenar los sucesos en una secuencia para establecer un pasado, un presente y un futuro.
Un concepto es una una construcción mental básica del razonamiento humano, es decir, una proyección mental que nos permite comprender, clasificar y comunicar nuestras experiencias. De allí que el tiempo está ligado directamente a la experiencia, y la experiencia, con la realidad de cada individuo (abstracción por medio de la cual se designa la existencia real y efectiva de los seres y las cosas).
Se puede considerar entonces que el tiempo es inmaterial; y los sucesos que son ordenados en una secuencia (pasado, presente y futuro) pueden ser materiales o inmateriales, de acuerdo a la realidad vivida por cada persona. Podemos decir que el tiempo es un recurso intangible basado en valores para ordenar las experiencias de las personas durante el transcurso de sus vidas.
Con relación a lo escrito anteriormente:
Albert Einstein; a través de su teoría de la relatividad, demostró que el tiempo no es absoluto, sino relativo al observador y a la gravedad.
Benjamín Franklin decía: «¿Amas la vida? Entonces no malgastes el tiempo, porque ese es el material de que está hecha la vida».
Según el Dr. Ricardo Daniel Centeno Trejo: el tiempo es vida, y la vida es tiempo; es privilegio de las personas vivas, es un recurso limitado; una vez perdido, jamás se recupera; no se ahorra, ni se acumula.
Dado que el tiempo (según Einstein), es relativo al observador, encontramos que posee varias dimensiones.
Dimensión cronológica: el tiempo es medido a través de los relojes, es lineal y unidireccional.
Dimensión psicológica: el tiempo es subjetivo, depende de la percepción de cada individuo, y puede dilatarse o contraerse.
Dimensión cultural: el tiempo es influenciado por las costumbres, las tradiciones y los valores de cada sociedad.
Como ya se explicó, existen varios aspectos acerca de la relación del tiempo con la vida: estructura nuestras rutinas, establece plazos, permite planificar y permite ordenar sucesos en forma secuencial (pasado, presente y futuro)
Durante muchos años hay quienes nos han vendido la idea de que se puede administrar el tiempo; por otra parte, hay quienes se contraponen a este hecho, sosteniendo que lo que se puede administrar son las actividades a realizar en el tiempo. Basta con observar y escuchar detenidamente las exposiciones de reconocidos oradores para apreciar los pro y los contras de sus propuestas.
Todo depende de la elección de cada lector o lectora, quien debe considerar qué le funciona, y qué no le funciona. Todo esto ha permitido la presentación de algunos «métodos para la administración del tiempo», los que a mi criterio representan distintas formas de aplicar el recurso del tiempo (que es limitado para cada persona, y no renovable), como una herramienta para optimizar su aprovechamiento. Sea cual fuere la opinión del lector o lectora, recomiendo tomarlos en cuenta para vivir una vida organizada, cumplir sus rutinas y su planificación.
Entre algunas de las cosas, métodos y herramientas de administración del tiempo que debemos conocer se encuentran las siguientes:
La ley de Parkinson
La ley de Pareto
La Matriz de Eisenhower, cuadrante urgente-importante, o matriz de administración del tiempo de Stephen R Covey
El Sistema Integral de Gestión de David Allen
Para finalizar expreso lo siguiente: el tiempo nos ayuda a conocer de dónde venimos (el pasado), dónde estamos (el presente), y hacia dónde vamos (el futuro), en este recorrido de nuestras vidas.
Muchos estudiosos aseguran que no podemos hacer nada por el pasado (porque ya pasó), ni por el futuro (porque es incierto); y solo nos queda el presente, que tenemos a mano.
Sin embargo, es importante tomar las mejores decisiones en el presente, ya que de ellas dependerá el futuro, porque nuestro presente es el reflejo de decisiones pasadas.
Y hablando de decisiones, les invito a solicitar información de nuestros servicios y de los cursos que próximamente estaremos ofreciendo en nuestra Academia Privada, a través del sitio web https://www.carpemedialabs.com