En la actualidad, escribir un post se convierte en una de las actividades más sencillas que existen gracias al uso de la Inteligencia Artificial; sin embargo, cada día que pasa nos hacemos más lentos porque a medida que surgen nuevos programas y aplicaciones dependemos más y más de ellas. Ya casi no queremos pensar, porque contamos con esa gran facilidad. Cambiamos el “ayudar” por “depender”.
Para quienes no somos “nativos digitales”, el uso de la Inteligencia Artificial y otras herramientas nos “ayuda”, y todavía representamos una importante “resistencia” al hecho de sucumbir totalmente ante algo hecho por el ser humano, y que por el camino que va, regirá la forma de pensar, sentir y actuar de cada persona (como ya se puede comprobar en muchos casos en el mundo actual).
Diariamente llegan a nosotros personas que cuentan con muchos seguidores a través de las redes sociales recomendándonos que incrementemos el uso de estas herramientas para “ahorrar” trabajo e incrementar nuestras horas libres, lo que en forma particular considero que tiene dos vertientes: una vertiente positiva, porque nos ayuda a distribuir nuestro recurso más preciado (el tiempo), y una vertiente que considero negativa, ya que nos coloca en una posición de minusvalía y dependencia excesiva de la tecnología.
Con relación a lo dicho últimamente, podemos comprobar cómo hay profesionales que realizan sus actividades de manera eficiente cuando cuentan con estas herramientas que les “facilita la vida”; pero cuando se les priva de tales herramientas, sus resultados son ineficaces. Se convierten en simples figuras decorativas y en personas inútiles que no saben qué hacer por sí mismas, y no saben cómo pensar para poner en práctica sus conocimientos (son personas excesivamente dependientes de la tecnología).
Ante ese tipo de situaciones quiero compartir con ustedes cuáles son los pasos que en lo particular utilizo cada vez que escribo mis textos; pasos sencillos y prácticos que si bien no nos “facilitan” la vida, sí logran asegurar que los contenidos que se comparten son el resultado de investigación, análisis y reflexión de un cerebro humano, y no de un cerebro digital. Innegablemente se cuenta con una parte de ayuda proporcionada por la tecnología, de la que no nos podemos apartar, pero no con una “inyección total” de esta.
Comencemos por definir qué o quién es un copywritter: un copywritter es una persona, un profesional que, a diferencia de un escritor que se especializa en informar o entretener a las personas, se especializa en escribir textos persuasivos cuyo objetivo es convencer a sus lectores y lectoras para que realicen una acción específica como suscribirse a una newsletter, descargar un recurso digital, comprar un producto, o cualquier otra acción deseada.
El copywritter tiene el compromiso y la responsabilidad de combinar la creatividad y la psicología para generar textos que le permitan conectarse con la audiencia; y como resultado de esa conexión, lograr la motivación a dicha audiencia para actuar.
El trabajo del copywritter constituye un pilar fundamental en la comunicación con las personas tanto en el ámbito comercial (donde es mayormente utilizado por los beneficios económicos que le aporta a las empresas y organizaciones), como en el ámbito educativo (en el que tiene un amplio campo de acción que muchas personas, salvo quienes estamos dedicados al campo de la enseñanza-aprendizaje, aún no han incursionado por el hecho de considerar poco rentable).
En el ámbito comercial, el trabajo del copywritter genera ventas, a través de sitios y páginas web, anuncios, y emails de marketing mediante la atracción de clientes; construye confianza en una marca, comunicando en forma clara, coherente y empática, y por último, diferenciando una marca dentro de un mercado saturado para que los clientes la elijan.
En el ámbito educativo: el trabajo del copywritter no está enfocado en la venta; sus textos tienen como fin la captación de la atención de los estudiantes; mejorar la comprensión mediante explicaciones claras y bien estructuradas que facilitan el entendimiento de temas complejos de una manera sencilla y práctica. Por último, sus textos pueden motivar a los estudiantes a completar algún curso, o explorar nuevos temas de interés.
El proceso de trabajo: desde que surge la idea, hasta la publicación.
1.-Partiendo de una idea, o de la solicitud de un cliente, el copywritter debe realizar lo que se conoce como el brief para entender cuál será su público objetivo. A través del brief definirá a quiénes les estará hablando; cuáles son sus necesidades, sus deseos y sus problemas (diagnóstico); también definirá qué quiere que haga cada persona después de leer su texto, el tono de voz a utilizar (un tono amigable, formal, o humorístico), y cuál será la idea principal que se quiere comunicar. En el brief debe incluir un cronograma como en todo proyecto. Después de elaborado el brief, comienza la fase de investigación sobre el tema, y estudia al público objetivo con el fin de entender su lenguaje, sus problemas, necesidades e insatisfacciones (dolores).
2.-Después del brief viene la lluvia de ideas y la estructura del texto: En esta fase; con el fin de lograr que la idea resuene con la audiencia, el copywritter genera varias ideas, perspectivas y posibles títulos del texto. Seguidamente crea lo que será el esquema, o la estructura para lograr un texto coherente; qué información será incluida, el orden y cómo se conectarán las ideas.
3.-La elaboración del borrador: después de estructurar el texto, y de conocer qué información será incluida en forma coherente, llega el momento de escribir siguiendo la estructura ya definida. En el borrador se plasman las ideas que luego serán mejoradas.
4.-La edición y optimización: el borrador es sometido a mejoras en cuanto a claridad, fluidez y ritmo; se revisa la gramática y la ortografía. Se ajusta el título y los subtítulos (deben ser atractivos y resumir el contenido), la frase que indica a cada lector qué hacer seguidamente, o lo que conocemos como la llamada a la acción (CTA), esta debe ser clara y convincente. En el caso de contenidos para la web, se incluyen palabras clave cuyo fin es ayudar a posicionar el texto en los motores de búsqueda.
5.-Revisión final y publicación: cuando se considera que el texto está listo, y que cada palabra ha sido pensada para el logro de un objetivo, y que dicho texto es una poderosa herramienta de comunicación, se procede a su publicación.
Como se habrán dado cuenta, presentar un texto no se trata únicamente de sentarse frente al ordenador y comenzar a teclear. Conlleva un proceso previo que incluye una serie de pasos importantes que deben ser cumplidos en forma estricta. Por esa razón considero valedera mi afirmación de que cada escrito, cada texto que llegue a sus manos debe ser leído y analizado para extraer del mismo la esencia de su contenido, y tratar de entender ciertamente la intención de quien lo escribe.
Espero sus comentarios y sugerencias sobre temas de interés que estén dentro de mi campo del conocimiento, y que consideren que pueda brindar orientación válida y confiable para la solución a alguna de sus necesidades, sus deseos y sus problemas. Visiten mis sitios web https://juliancarreno.com, y https://asesorias.com.ve
